LAS KUMARIS, NIÑAS PREADOLESCENTES; ENTRE LA ADORACIÓN Y EL CONFINAMIENTO
¿Alguna vez has oído hablar de las kumaris? El término kumari se traduce como 'niña virgen'. Esta es una de la lista de condiciones que se les pone para ser las diosas vivientes de Nepal, en la religión budista e hindú. Se cree que están poseídas por la diosa hindú Taleju y que tienen poderes para predecir el futuro y sanar a los enfermos. Representan los tres reinos antiguos del valle de Katmandú, en una tradición que tiene más de 700 años.
De entrada, podemos decir que las niñas de la comunidad newar pueden ser kumari con apenas 2 años y, a pesar de su temprana edad, tienen una vida muy distinta, alejada de la normalidad. En primer lugar, no se les permite salir de los templos donde residen, salvo en ocasiones especiales como en los festivales en su honor, como en la fiesta de la Gran Diosa, en la que aparecen en la ciudad vestidas con túnicas rojas y llevadas en brazos o en andas. Por otra parte, solo pueden comer ciertos alimentos. Por ejemplo, tienen prohibido comer pollo o huevos de gallina. Tampoco pueden tocar el suelo, así que se les inculca el autocontrol. En el documental de National Geographic, producido por Shannon Sanders y Spencer Millsap, las vemos en sus habitaciones sobre grandes alfombras, siendo adoradas por la población.
Para que una niña se convierta en diosa necesita ser perfecta y tener un corazón y un alma puros.
Chanira Bajracharya, antigua Kumari
Por añadidura, otro aspecto que podemos resaltar de esta tradición es el maquillaje y la vestimenta que les caracteriza. Algo que nos puede llamar la atención de esto es la abundancia del rojo. De hecho, las kamaris solo pueden ir vestidas de este color, el cual es asociado con la energía creativa.
Otro punto es que, aunque esta tradición empezó alrededor del siglo XII, las kumaris no empezaron a recibir educación hasta el año 2005. «Antes las niñas no estudiaban. Ahora todos los niños estudian. Entonces esa libertad debería estar disponible para las kumari», señala Udhav Man Karmacharya, el sacerdote principal del Templo Taleju en Katmandú.
La gente solía pensar que por ser una diosa, lo sabía todo. ¿Y quién se atreve a enseñarle algo a una diosa?
Chanira Bajracharya, antigua Kumari
Y os preguntaréis... ¿cuándo se deja de ser kumari? Aquí es donde viene la parte más complicada. Cuando llega su primera menstruación, de repente, hacen la transición de ser consideradas diosas a convertirse en adolescentes normales. Una realidad completamente diferente, ya que pasan de tener todo a nada. La adoración, el contacto social y la restricción son aspectos que cambiarán en sus vidas. Después de haber pasado su infancia aisladas de la sociedad y sujetas a numerosas limitaciones, deben aprender a socializar, estudiar y encontrar trabajo. En resumen, deben ser capaces de iniciar una nueva vida.
A pesar del respeto que se les otorga, algunas características de esta tradición, como la cosificación, el componente económico, las repercusiones mentales y el confinamiento, han llevado a muchas organizaciones defensoras de derechos humanos a denunciar la situación. Pese a las investigaciones realizadas, la situación no ha cambiado. ¿Cuál será el futuro de las kumaris? ¿Podrán modificar algunos aspectos de la tradición para ganar libertad o su situación permanecerá durante muchos siglos más? El tiempo dirá.
LAURA GARCÍA ÁLVAREZ
REFERENCIAS:
Fue una diosa, ahora tiene una maestría y quiere cambiar una tradición de 700 años (23 de julio de 2022). The New York Times
Kumari, La diosa viviente, Nepal (23 de agosto 2020). Casiopea
La corta vida sagrada de las kumaris, las peculiares niñas diosas de Nepal (15 de diciembre 2016). BBC Mundo
Las diosas vivientes de Nepal (9 de agosto de 2018). National Geographic

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