¿Qué pasa con el bullying?



Seguro que has oído hablar alguna vez del acoso escolar, también llamado bullying, término que se registró, por primera vez, en el año 2000 en el Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) de la Real Academia Española.[1] Este término expresa la idea de la agresión física o psicológica que sufre un niño en el entorno escolar por parte de otro. Según la definición de la Real Academia Española, el objetivo es maltratar y humillar a la víctima: «En centros de enseñanza, acoso que uno o varios alumnos ejercen sobre otro con el fin de denigrarlo y vejarlo ante los demás».

 


En primera instancia, un punto que cabe resaltar es el perfil del niño que se considera que tiene más riesgo de ser víctima de bullying. El «diferente», con alguna discapacidad, con obesidad o con dificultades de integración social. A lo largo del siglo XXI se ha difundido mucha información sobre el perfil de la víctima. Sin embargo, podríamos analizar, más bien, el perfil de maltratador. Según Covadonga Díaz-Caneja, investigadora del Instituto de Psiquiatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón, los acosadores suelen ser personas que también han sido acosadas.[2] Por factores sociales, emocionales, familiares o escolares, el agresor se siente con la necesidad de probar la sensación de poder y tiene un modelo agresivo.[3]


 

Por otra parte, es importante tener en cuenta que, como ciudadanos, amigos, profesores padres, hijos o compañeros, debemos ser conscientes de que también está en nuestras manos ayudar y, aún más importante, prevenir el maltrato escolar. Los padres, concretamente, juegan un papel muy importante en la historia de un niño con problemas en la escuela y el hecho de que esté dejando de ser un tema tabú está  ayudando a estos a pedir ayuda. Gracias a ello, se están creando asociaciones, cursos, talleres y conferencias de prevención del acoso escolar.


 

Este maltrato puede perjudicar gravemente al niño, no solo durante su infancia y adolescencia, sino también en la edad adulta. Al inicio, el afectado puede sentirse deprimido, sin ganas de ir al colegio, con miedo y con sentimientos de culpa. Puede incluso llegar a pensar en el suicidio. En la edad adulta, se puede ver reflejado en la fobia a la sociedad, la ansiedad, la depresión y los traumas. Por esto, es esencial asistir a ayuda psicológica. La doctora, psiquiatra y escritora española, Marian Rojas Estapé, nos guía en la comprensión de cómo entender un trauma y, sobre todo, en cómo aprender a curar la herida. 


 

Cuando hablamos de trauma es una respuesta a algo que nos sucede y la persona lo encuentra muy estresante, algo que está en nuestra vida y que en un momento nuestro cerebro activa su modo alerta y eso tiene un impacto muy fuerte en el cerebro y las emociones, pueden suceder en diferentes momentos de la vida.

Marian Rojas Estapé[4]

 


En conclusión, entendemos que, aunque hemos avanzado, la problemática del acoso escolar no ha cesado. Por esto, es muy importante actuar, comprender y prevenir. Nos queda un largo camino por recorrer. 



[1] Pozzi, M. (2012). Bullying, una nueva mirada a un antiguo concepto. Universitat Pompeu Fabra.

[2] Sevilla Martínez, M. y Sánchez-Monge M. (2022). Bullying, ¿Qué es? CuídatePlus.

[3] Fernández, P. (2018). El agresor y la víctima del acoso escolar. Guía infantil.

[4] Rumí, A. (2023). Marian Rojas advierte de la peligrosa consecuencia que tiene no tratar un trauma a tiempo: "Me ha pasado". Cope.



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